Las 4 Muertes, La Muerte por Duelo y La Dolorosa
23-octubre-2025

Si alguien leyó el post sobre las "guedesas" elegantes que me dijeron que ESTAMOS TODOS MUERTOS, aquí añado algunas explicaciones que le siguen, y que NO escribí allí para no hacer posts largos como la Biblia.

¿A qué se referían las "guedesas" con esa afirmación? Pues a que todas las personas hemos vivido muertes en vida, pero a menudo no lo hemos sabido reconocer, o no hemos logrado transitar en esas muertes. Así que tarde o temprano nos quedamos viviendo "como muertos", o al menos en parte.

No hace falta que tu vida sea dramática o que estés deprimido. Puedes estar viviendo simplemente "a medias" en algún nivel, o atascado en otro nivel. Como bien dicen los chamanes tradicionales, a veces el ser humano pierde "partes de su alma" debido a situaciones desafiantes, impactantes, traumáticas o dolorosas.

Se me enseñó en su día que hay 4 muertes universales:

1 - La muerte que experimenta el alma cuando nace aquí, pues "muere" al mundo celestial. Y aunque nacer aquí es un inicio, eso es lo que sucede con todas las muertes: son finales y principios.

2 - La muerte que experimentamos al atravesar tránsitos vitales de desarrollo o de edad, como la adolescencia; la entrada en la vida adulta, la maternidad o paternidad, la menopausia, etc. Todas esas muertes son el umbral de un nacimiento, pero se suele enfatizar más la parte del "nacer a algo nuevo" y se suele olvidar la parte difícil de esos cambios.

3 - La muerte que implica perder un ser querido o relaciones muy importantes (que es de lo que estoy hablando)

4 - La muerte física que es el final del cuerpo y de esta forma de vida/consciencia que conocemos.

En este esquema, me encontré esta semana inmersa en una revisión profunda de la muerte número 3.

Pensémoslo: Incluso un susto fuerte puede hacer que una parte de tu alma se disocie momentáneamente, salga del cuerpo y se quede "perdida" o en otro estado de consciencia, separada del resto (el chamanismo, como ya he dicho, sabe bastante al respecto) Así que imagínate lo que sucede cuando se te muere un ser querido: es un susto y un impacto grandísimo.

La ruptura de una relación afectiva importante (sea una amiga, una hermana o miembro familiar o una pareja) es bastante parecida a la muerte de un ser querido, pues aunque tiene otros matices, a la larga también te provoca una sensación de haber perdido algo muy importante. Algo que querías mucho.

Recuerdo que cuando sucedió lo de mi hermana, tardé muchos meses en asumir lo que estaba pasando, porque no me lo podía creer ni aceptar. Yo tenía entre 20 y 21 años y me parecía imposible lo que estaba sucediendo, así que cuestionaba mi propia percepción de esa realidad, pensando "Debo estar paranoica, no puede ser verdad. Seguro que mi hermana me llamará para explicarme la causa de esto, y todo volverá a ser como antes". 

Cuando un año más tarde no me quedó otro remedio que comprender que la separación era real, y que mi hermana no tenía interés en retomar relación conmigo, ni en escuchar lo que yo quería decir, sentí tan claramente que aquello era como si ella se hubiera muerto, que estuve buscando a ver si existía una palabra para nombrar a quien perdía un hermano/a. Una viuda pierde al marido, un huérfano pierde a sus padres. ¿Y cómo se llama a quien pierde a una hermana o hermano?

Nuestro lenguaje no podía expresar mi falta, ni esa ausencia. Tampoco existe una palabra que nombre a una madre que pierde a un hijo o hija. Ella siempre será madre, pero ¿cómo nombrar esa ausencia?

Con muchos años más de vida entendí (porque lo ví) que la pérdida de alguien querido, ya sea porque se murió físicamente, o porque se murió esa relación aunque no hubiera una muerte carnal, causa una muerte interior en la persona que "pierde" lo que ama.

Llamé a esa clase de muerte en vida la Muerte por Duelo, a falta de una expresión mejor. No porque hacer un proceso de Duelo te mate (pues ya has muerto antes, y el Duelo te permite transitar) sino porque no encontré una palabra más adecuada para nombrar esa clase de muerte interior.

Puedes "morir" interiormente cuando se te muere un ser querido o una relación; pero también cuando muere mucha gente de tu pueblo, o un colectivo al que te sentías muy unida.

Además de lo dicho, esta clase de muerte puede venir en forma MÍSTICA, y afectar a tu vida ESPIRITUAL de otras maneras, como ahora explicaré. Pero eso ya no tiene tanto que ver con lo que sucede en tu pequeña vida personal, sino con lo que les ha sucedido a otros, y con Energías Sagradas Supra Humanas, por así decirlo.

Por ejemplo: a lo largo de estos últimos 5 años de mi vida, la imagen y la energía sagrada asociada con lo que es y expresa La Dolorosa se ha hecho muy presente en mi vida.

He pasado por diversas vivencias y muy particulares en las que La Dolorosa entró en mi vida (y hasta en mi corazón, que se sintió atravesado también por algo afilado y doloroso), experimentando entonces un estado indescriptible, mezcla de éxtasis en el que te llega algo CELESTIAL, muy profundo y elevado, y también sientes la tristeza por la muertos de diversos colectivos de inocentes.

Sobre esto podría hablar más, pero ya dije que no quiero hacer posts-largos-como-biblias y La Dolorosa es mucha Dolorosa, tanto si se la enfoca como imagen cristiana, como si se la enfoca como energía sagrada universal o "arquetipo de madre sufriente". (Pero si quieres ver un vídeo antiguo que hice tras experimentar su primera ENTRADA, dolorosa y punzante, en mi corazón y mi consciencia, aquí dejo el enlace)

Mis pequeñas muertes "por duelo" debido a ruptura de relaciones son muy poca cosa al lado de las grandes tragedias que otras madres viven (como la madre que aparece en ese vídeo, que padeció una deportación y murió con su hijo en la nieve) Y no digamos al lado de lo que vive la Madre Espiritual de un pueblo o colectivo que llora por la muerte de miles de sus hijos...

En estos años, mi consciencia se ha unido muchas veces (sin buscarlo yo) con Madres Sagradas de estas, o con La Madre. Siempre han sido "Ellas" o "Ella" quien me ha venido a buscar, queriendo que yo la acompañe y ayude a "sostener" el dolor colectivo.

Así que me he pasado mucho tiempo "llorando" por tragedias terribles que sufrieron grupos de muertos o acompañando a La Madre con sus dolores, que son muchos. Pero parece que con todo eso me olvidé sin querer de nombrar y transitar mis pequeñas muertes. Y no vi mi propia parte muerta. Y entonces las "guedesas" vinieron a señalármelo.

En definitiva, todos estamos muertos, al menos en algún momento de nuestra vida. Pues todos vivimos las 3 primeras muertes ANTES de llegar a la muerte final o física. Así que las entidades funerarias que me visitaron no mintieron, sino que dijeron la verdad.

Y eso es lo que acostumbran a hacer todos los seres Sagrados de ultratumba. Pues pocas cosas desmitifican más y te obligan más a entrar en lo real, que la contemplación de la muerte, o escuchar a quienes vienen de atravesar la Muerte o (incluso) del sagrado mundo que se abre más allá de la Muerte.